Mediano

PINSCHER ALEMÁN

El Pinscher alemán es un perro de pelo corto y liso, de tamaño mediano, de presencia orgullosa, de contorno de líneas fluidas, elegante y de construcción cuadrada. Es fuerte como el Schnauzer y su bien desarrollada musculatura se evidencia claramente durante el movimiento dado su pelaje corto y liso.

El Pinscher alemán es un perro con mucho temperamento, vivaz y seguridad de sí mismo, equilibrio mental y prudencia. Un perro muy inteligente es perseverante, lo que hace sea un excelente perro de familia, guardia y compañía.

ALANO ESPAÑOL

Algunos autores consideran que el alano español desciende del antiguo perro llamado "Alaunt" que utilizaban los alanos tanto para la guerra como para el manejo de ganado vacuno, tumbando toros como buen can de agarre, desde la época del Imperio Sármata en Asia central, en el siglo I de nuestra era.2​

La existencia de perros alanos en España data de hace varios siglos, aunque no está muy claro cuál fue su origen. Algunos creen que esta raza de moloso fue extendida por Europa por los alanos en el siglo IV y que fue llevada a la península Ibérica y al norte de África por los vándalos en el siglo V.

En 1350 publica el rey Alfonso XI su Libro de la montería, y en el siglo XV se publica el Tratado de la montería, anónimo, en el cual se realiza una profunda descripción somática del perro. Cuando se hablaba de perro alano, todos sabían que se trataba de una presa corredor que para justificar su nombre debía reunir determinadas características: con cabeza fuerte, de proporciones longuilíneas, grupa alta y buenos huesos. También su carácter quedaba claramente definido por su función de perro de agarre; «no tomando por hambre ni por premio, sino por naturaleza derecha que le dio Dios» (hoy lo llamamos instinto de presa). De lo que no cabe duda es de que estos perros estaban muy extendidos, como lo prueba su aparición en pinturas, por ejemplo los alanos que plasma Velázquez en Felipe IV la caza del jabalí (La Tela Real), que se encuentra en la National Gallery de Londres, los de Goya en su Captura de un toro o los de un grabado del romántico francés Blanchard. Asimismo son nombrados por Cervantes y Lope de Vega «Alanos de los tercios».